después del pequeño asalto, se sintió obviamente impotencia, pero ante todo me dije a mi mismo: ¿con quien puedes contar en este momento? ¿Quien te puede ayudar a calmarte? ¿Quien te va a dar animo? ¿Quien va a comprender tu temor? Y no hubo nadie. Pero nadie. Me sentí bien solo, lo demás, se lo pueden imaginar.
2 comentarios:
y no te sientas asi tan solo, seguro que hay alguien, o un chingo! si, eso es seguro... esque a veces nos embriaga el pesimismo y no vemós más de lo que queremos ver! de verdad! animo!!!
Thanks, Prophet, se aprecia, se aprecia. Me siento como en oceanica con los gritos de: Animo!
Publicar un comentario