27 jul 2006

Cuando los animos se hubieron enfriado...

después del pequeño asalto, se sintió obviamente impotencia, pero ante todo me dije a mi mismo: ¿con quien puedes contar en este momento? ¿Quien te puede ayudar a calmarte? ¿Quien te va a dar animo? ¿Quien va a comprender tu temor? Y no hubo nadie. Pero nadie. Me sentí bien solo, lo demás, se lo pueden imaginar.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

y no te sientas asi tan solo, seguro que hay alguien, o un chingo! si, eso es seguro... esque a veces nos embriaga el pesimismo y no vemós más de lo que queremos ver! de verdad! animo!!!

Yanosoy dijo...

Thanks, Prophet, se aprecia, se aprecia. Me siento como en oceanica con los gritos de: Animo!