Después de un tiempo que ni de mis sueños me acordaba, finalmente llega un sueño que debo recordar, y bueno, les recuerdo que mis sueños no suponen tener lógica ni significado y aunque les suene superexagerado... asi son, de veritas.
De entrada debó explicarles como es el lugar donde se desarrolló el sueño, completamente salido de mi mente supongo, porque no conozco ningún lugar así. Era una universidad construida en un cerro o algo así, y los edificios principales estaban hasta arriba, y para llegar hasta el estacionamiento había que bajar una serie de escaleras, habia varios tramos de ellas, pero no estaba de forma piramidal, de hecho cada cierta altitud habia una especie de terrazas elevadas, como balcones que se asoman a un barranco, y conectados por una escalera que sube y una escalera que baja. Cada una de esas terrazas tenia baldosas rojas, tipo un tanto agreste, los barandales la verdad no recuerdo si eran color concreto, pero creo... que lo eran. El estacionamiento al parecer estaba junto a un area verde "con ganas", árboles tipo selva.
El sueño:
Había llegado temprano a La Universidad y había sido un día tedioso como cualquier otro. Era ya de tarde y estabamos en una de las terrazas elevadas. Antonio estaba de pie dando moviéndose como un crio que necesita ir al baño, pero por supuesto, ese no era el caso. Simplemente necesitaba hablar de lo que habiamos hecho. Gabriel lo ignoraba y simplemente era el mismo de siempre más preocupado por el buen cuerpo de nuestras compañeras de clases que por cualquier otra cosa. No tenía ganas de estar ahi sentado, yo también me sentía inquieto pero lo disimulaba mucho mejor que Antonio. Además se me andaba filtrando las ganas de acariciar el rostro de Beto que acostado junto a mi, simplemente aparentaba tener mucha flojera. En algún momento empecé a preguntar si Jaime aún tenía su tienda de ropa en el centro, o que si alguien había sabido algo recientemente. Todos dijeron no saber.
Finalmente optamos por irnos, empezamos a bajar las escaleras y conforme nos acercabamos al estacionamiento empezamos a escuchar un barullo, sonido de patrullas. Ahi todos reaccionamos pero solo Beto no se detuvo, siguió bajando con paso decidido, Antonio, Gabriel y yo nos miramos unos a otros...
-Tal vez deberíamos esperar un poco - le dije a Beto.
- Se hace tarde - dijo deteniéndose para voltear y clavarme la mirada.
Seguimos bajando por las escaleras, yo iba viendo el color rojo de los escalones, color rojo ladrillo. Estabamos mas cerca y mientras mas cerca, el llanto angustiado por parte de una mujer se iba notando cada vez más. La escalera casi se nos acababa y estabamos a punto de salir al estacionamiento, Beto iba por delante y se detuvo en seco, al llegar hasta donde el estaba todos lo hicimos. No solo estaba lleno de policias y de gente asustada, había sangre, charcos de sangre. La escena hacía pensar que alguien había saltado de una de las terrazas, pero cuando tuvimos plena vista de lo que pasaba la idea parecía ridícula. No uno ni dos cuerpos, había al menos 7 cuerpos en diferentes partes del pavimento, algunos demasiado alejados de la pared como para haber saltado de una terraza.
Gabriel siguió a Antonio hasta su auto, mientras yo iba tras de Beto hacía el mio. Nos habíamos despedido con cara preocupada y con un par de señas que daban a entender que nos veriamos mas tarde. El auto había quedado estacionado cerca del área verde, alejado, pues al llegar temprano no encontré ningún espacio libre. Me detuve para mirar atras y así me quedé por 20 segundos, hasta que Beto me tomó del brazo para jalarme.
Estando ya frente al auto la tarde empezaba a morir, el sol estaba por ocultarse completamente, y me sentía muy ansioso por salir de ahí. De entre la maleza salio algo, un animal, no salio completamente del area verde, simplemente se dejo ver. Por alguna razón beto lo siguió, parecía ser un pequeño Gorila, y de repente nos encontrabamos corriendo entre los árboles siguiendo al pequeño animal. Llegamos a un claro y entonces sucedió.
De entre los árboles empezaron a salir Gorilas, los ojos negros, y el pelaje lleno de sangre. Uno de ellos llevaba un brazo en su enorme garra humanoide. Entendí inmediatamente que le había sucedido a las personas en el estacionamiento. Empezamos a correr pero estabamos rodeados, recibí un golpe que me alejó de Beto. Sentía la cara húmeda, me la toqué y mi mano regresó con sangre. Disparos. Él tenía un arma, se abrió camino hasta mi, me ayudó a levantarme, me hizo correr, me dijo que me fuera, que no me preocupara, que lo importante era yo. En ese momento, dentro de mi sueño entendí una cosa... el era más que un amigo. Corrí como un demonio, y me preguntaba que estaría pasando con él, si debía regresar. Ví un poco de luz entre los árboles, supuse que estaba saliendo de la maleza, escuche otros tantos disparos, entonces desperté.
Odio esa clase de sueños que dejan huecos, cosas que uno trata de explicar al despertar. Sobre todo me quedé con una sensación de culpabilidad, que mis instintos, al menos en mis sueños, no hubieran sido protegerlo... me trauma como no tienen idea.
Comentario extra en los comentarios. Chequenlo.
De entrada debó explicarles como es el lugar donde se desarrolló el sueño, completamente salido de mi mente supongo, porque no conozco ningún lugar así. Era una universidad construida en un cerro o algo así, y los edificios principales estaban hasta arriba, y para llegar hasta el estacionamiento había que bajar una serie de escaleras, habia varios tramos de ellas, pero no estaba de forma piramidal, de hecho cada cierta altitud habia una especie de terrazas elevadas, como balcones que se asoman a un barranco, y conectados por una escalera que sube y una escalera que baja. Cada una de esas terrazas tenia baldosas rojas, tipo un tanto agreste, los barandales la verdad no recuerdo si eran color concreto, pero creo... que lo eran. El estacionamiento al parecer estaba junto a un area verde "con ganas", árboles tipo selva.
El sueño:
Había llegado temprano a La Universidad y había sido un día tedioso como cualquier otro. Era ya de tarde y estabamos en una de las terrazas elevadas. Antonio estaba de pie dando moviéndose como un crio que necesita ir al baño, pero por supuesto, ese no era el caso. Simplemente necesitaba hablar de lo que habiamos hecho. Gabriel lo ignoraba y simplemente era el mismo de siempre más preocupado por el buen cuerpo de nuestras compañeras de clases que por cualquier otra cosa. No tenía ganas de estar ahi sentado, yo también me sentía inquieto pero lo disimulaba mucho mejor que Antonio. Además se me andaba filtrando las ganas de acariciar el rostro de Beto que acostado junto a mi, simplemente aparentaba tener mucha flojera. En algún momento empecé a preguntar si Jaime aún tenía su tienda de ropa en el centro, o que si alguien había sabido algo recientemente. Todos dijeron no saber.
Finalmente optamos por irnos, empezamos a bajar las escaleras y conforme nos acercabamos al estacionamiento empezamos a escuchar un barullo, sonido de patrullas. Ahi todos reaccionamos pero solo Beto no se detuvo, siguió bajando con paso decidido, Antonio, Gabriel y yo nos miramos unos a otros...
-Tal vez deberíamos esperar un poco - le dije a Beto.
- Se hace tarde - dijo deteniéndose para voltear y clavarme la mirada.
Seguimos bajando por las escaleras, yo iba viendo el color rojo de los escalones, color rojo ladrillo. Estabamos mas cerca y mientras mas cerca, el llanto angustiado por parte de una mujer se iba notando cada vez más. La escalera casi se nos acababa y estabamos a punto de salir al estacionamiento, Beto iba por delante y se detuvo en seco, al llegar hasta donde el estaba todos lo hicimos. No solo estaba lleno de policias y de gente asustada, había sangre, charcos de sangre. La escena hacía pensar que alguien había saltado de una de las terrazas, pero cuando tuvimos plena vista de lo que pasaba la idea parecía ridícula. No uno ni dos cuerpos, había al menos 7 cuerpos en diferentes partes del pavimento, algunos demasiado alejados de la pared como para haber saltado de una terraza.
Gabriel siguió a Antonio hasta su auto, mientras yo iba tras de Beto hacía el mio. Nos habíamos despedido con cara preocupada y con un par de señas que daban a entender que nos veriamos mas tarde. El auto había quedado estacionado cerca del área verde, alejado, pues al llegar temprano no encontré ningún espacio libre. Me detuve para mirar atras y así me quedé por 20 segundos, hasta que Beto me tomó del brazo para jalarme.
Estando ya frente al auto la tarde empezaba a morir, el sol estaba por ocultarse completamente, y me sentía muy ansioso por salir de ahí. De entre la maleza salio algo, un animal, no salio completamente del area verde, simplemente se dejo ver. Por alguna razón beto lo siguió, parecía ser un pequeño Gorila, y de repente nos encontrabamos corriendo entre los árboles siguiendo al pequeño animal. Llegamos a un claro y entonces sucedió.
De entre los árboles empezaron a salir Gorilas, los ojos negros, y el pelaje lleno de sangre. Uno de ellos llevaba un brazo en su enorme garra humanoide. Entendí inmediatamente que le había sucedido a las personas en el estacionamiento. Empezamos a correr pero estabamos rodeados, recibí un golpe que me alejó de Beto. Sentía la cara húmeda, me la toqué y mi mano regresó con sangre. Disparos. Él tenía un arma, se abrió camino hasta mi, me ayudó a levantarme, me hizo correr, me dijo que me fuera, que no me preocupara, que lo importante era yo. En ese momento, dentro de mi sueño entendí una cosa... el era más que un amigo. Corrí como un demonio, y me preguntaba que estaría pasando con él, si debía regresar. Ví un poco de luz entre los árboles, supuse que estaba saliendo de la maleza, escuche otros tantos disparos, entonces desperté.
Odio esa clase de sueños que dejan huecos, cosas que uno trata de explicar al despertar. Sobre todo me quedé con una sensación de culpabilidad, que mis instintos, al menos en mis sueños, no hubieran sido protegerlo... me trauma como no tienen idea.
Comentario extra en los comentarios. Chequenlo.
4 comentarios:
La pregunta por el tal Jaime... es 100% real. ¿Que podría tener de raro preguntar por un tal Jaime?
Hace un tiempo soñé con Jaime Camil, seeehhh bien queer yo. Él individuo había puesto una tienda de ropa en el centro de la ciudad... bastante X... i mean... que cosas más raras sueño!!!
El punto es que pregunte acerca de ese sueño, que pedo con la memoria en mis sueños? cosa rarisima
Seraph, ¿por qué tus sueños son tan largos? Digo, yo también sueño, pero recién despierto apenas me acuerdo de unos segundos, capaz un minuto.
Con los tuyos puedes hacer cómics =P
Creo que más bien es eso, que los recuerdo. Sobre todo lo que parece es que tengo un grado de conciencia alto en ellos. Después texplico.
hm...
yo digo que debiste ser arquitecto
se te da eso de las construcciones locochonas, suena bien...
y de los demás, ps alomejor significa que debes de ir de chopin y despues a ver el documental de gorilas en la niebla...
como recuerdas tanto?!?!?! no mms...
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