19 dic 2006

Nightmare

Pues de nuevo aqui, un sueño fumado, les recuerdo que el sueño es en realidad asi y que simplemente le doy un poco de forma para que ud. lo entiendan como yo lo entendí, enjoy!:

Recien me habían robado el auto pero por azares del destino supe inmediatamente donde lo habían llevado. La ciudad tenía un distrito industrial que estaba en calidad de abandonado, aunque en realidad era donde las bandas tenían sus centros de operaciones. Así sin más y sin mucho pensarle empecé a recorrer esas calles y las fábricas abandonadas se empezaban a dejar ver, edificios altos, como si estuvieran a medio construir, pedazos de metal por todas partes, gruas por aqui y por alla.

Había varias ocasiones en que había que atravesar por los caminos que originalmente habían sido diseñados para que los vehiculos pudieran entrar en los edificios fabriles, pues las carreteras estandar estaban llenas de vehículos destrozados y de escombros. Había que andarse con cuidado, pues podría encontrarme con integrantes de alguna de las "organizaciones". Se escuchaban ladridos de perros, y de vez en cuando se podía ver una nube de humo. Dentro de algunas casetas había televisiones encendidas, al parecer no tenían un espectador, aparentemente cumplían la función de aparentar vigilancia.

Al poco tiempo y guiado por quien sabe que extraño hypersentido de orientanción encontre el auto, era a todo esto, el Atos Perverso. Estaba dentro de un lote con vaios autos dentro, unas rejas de malla metálica lo rodeaban. Apenas encontrado le hice una revisión superficial, ningún rasguño, al menos no uno nuevo. Abri la puerta del conducto me subí y tras poner la llave y girarla vi que encendía. Minutos después, recorría las calles del distrito industrial en cuatro ruedas, aún sin encontrarme directamente con algún peligro. Iba muy despacio, esquivando enormes baches y pedazos de escombro, parecía mas zona de guerra que calles abandonadas. De repente disparos de advertencia, una voz que salía de detras de una pared y que me decía que bajara del auto.

Lo siguiente que supe es que corría huyendo de unos perseguidores armados, resbalando entre los pedruscos, sin caer pero sintiendo como el corazón me subía a la garganta, los escuchaba venir detrás de mi, me gritaban advertencias nada sutiles. De repente llegaba a un lugar donde los edificios se veian mas destruidos, y lo más alto que se veía eran las columnas de humo. El ruido de mis persecutores se había detenido apenas unos minutos pero no pensaba detenerme a tomar el té.

Todo me daba vueltas y me sentía un tanto cansado mis pensamientos estaban en que tendría que dar un rodeo para poder salir, si es que no quería seguir avanzando. Estaba absorto escuchando solo el sonido del viento y mas allá se escuchaba claramente como una lata golpeaba insistentemente contra algo, de repente el piso se acabó, me detuve apenas a tiempo y unos pequeños pedazos de escombro cayeron por una pendiente bastante pronunciada. En realidad la pendiente cambiaba mas abajo, era un cráter mas que un barranco. Bastaba levantar la mirada para darse cuenta que era enorme, me resultó difícil decir cuantos kilometros podría tener de ancho. Regados a través del cráter se veian construcciones, unas mas improvisadas que las otras, algunas estaban en llamas, y otras tantas desprendían humo negro. Entorné un poco los ojos y a lo lejos entre algunas de las construcciones se veía movimiento. Desde donde estaba parecía que una procesión de hormigas. Seguramente serían personas... no quería pensar mucho en de donde provenian esas personas, tal vez ahi acababan los secuestrados, tal vez eran indigentes o ilegales...

Tardé algo de tiempo en encontrar por donde podía bajar, no quería quedarme a mitad del camino de bajada. El sol del medio día hacía que la piedra blanca hiciera difícil mirar al rededor, casi imposible. Ya estando abajo, empecé a caminar, grandes monticulos de escombro se veían amontonados por todos lados y algo de vegetación se veia de vez en cuando. Nada mas que zonas cubiertas de pasto mas ocre que verde. Caminé hasta que se empezaba a hacer de tarde, el tipo de suelo hacía dificil avanzar, además de que me sentía cansado por la carrera de antes. Por supuesto tampoco quería encontrarme con nadie.

De repente escucho que pasos se acercan hacia donde estoy, el ruido de las rocas moviendose bajo el andar de un grupo de gente es lo que lo delata, el instinto me ordena ocultarme y asi termino dentro de una de esas contrucciones raras, los nervios aumentan cuando escucho claramente como pasan junto a ella y más aún, cuando escucho como algo camina completamente pegado a la pared externa... el sonido de algo raspando es inquietante... finalmente el ruido de los pasos disminuye hasta que finalmente se detiene.

Decido conscientemente salir, pero de repente la aprehensión por salir de ahi rápidamente le gana a la cautela y salgo empezando una pequeña carrera que interrumpo conscientemente al pensarlo dos veces. Estoy muy agitado, y decido calmarme... empiezo a caminar buscando una pared donde estar menos a la vista menos avanzo, pero entonces siento una sensación rara, los pelos de la nuca y los brazos se me erizan, siento eso que se siente cuando eres observado. Giro lentamente y veo detras de mi 4 personas, se ven como salidos de algún programa de ayuda a Africa, demasiado delgados, de piel morena y con la ropa rasgada y sucia. La piel la tienen llena de manchas negras, sin duda es por los incendios. Intento hablar pero mi garganta es un enorme nudo, las palabras se formulan a medios y solo consigo hacer unos ruidos guturales. Ninguno de los cuatro se mueve y empiezo a ponerme nervioso, nadie habla ni hace el menor movimiento, la posición del sol y las sombras que proyecta dificulta ver las facciones y los gestos, asi que tampoco eso me ayuda a imaginar exactamente que pasa. Considero las opciones, un segundo se vuelve eterno en situaciones como estas y de nuevo la necesidad por sobrevivir es lo que impera. Giro y empiezo a correr, deseando que las fuerzas me alcancen para llegar al otro lado del crater y además deseando tener la suerte de no encontrarme con nadie más.

Tengo la necesidad de voltear a ver y saber si me persiguen, pero no tengo la necesidad de hacerlo, inmediatamente escucho tras de mi un grito, un sonido gutural, una especie de "graj", con la jota muy alargada. Acelero el paso y no dejo de pensar en que no podré aguantar el ritmo, que me quedaré sin energía y que me darán alcance. El sudor no me deja ver que hay un desnivel, y un mal paso me lleva a caer, tardo en reaccionar y apenas hacerlo me hace darme cuenta que esas cosas han pasado de largo... los veo alejarse corriendo sin detenerse, sin demostrar cansancio.

Asi logro avanzar un gran trecho... esquivando a cuantos de esos seres veo. Me doy cuenta que muchas de esas manchas en realidad son hendiduras en su piel, como un extraño cancer que se comiera pedazos de ellos. Muchos tienen los ojos inyectados en sangre y estan mas alerta, otros tienen la mirada perdida y no parecen ser muy activos. Como sea, no parecen patrullar, sino mas bien estan a la espera de que algo ajeno a ellos se mueva. Esta oscureciendo y estoy ya del otro lado del crater, preparandome para escalar, buscando el mejor sitio para subir, caerme podria ser fatal.

Finalmente identifico el mejor lugar, tanto como la luz que aun queda me deja, pues dentro del crater ya es poca la luz que llega del sol. Empiezo a subir y despues de unos metros empiezo a escuchar esos caracteristicos ruidos, los gruñidos que suenan a gritos, el agolpamiento, los pasos, de gente corriendo... empiezo a acelerar el paso, a pensar menos en por donde debo subir, y tras largos minutos de desesperación logro subir, pero veo que ellos vienen tras de mi... avanzo un poco más y llego a una zona urbana, la gente esta en sus cosas, comprando en las tiendas, caminando en las aceras, veo pasar junto a mi a un vendedor de pan en un triciclo, que se me queda viendo, sin embargo su mirada se fija en algo más, algo que sale de detras de una aparente loma, que en realidad es la salida del cráter... conozco la sensación.




No hay comentarios.: