1 oct 2007

Invasores

Recien ayer veia la de Invasores con Nicole y Daniel, ellos tan rubios. La cosa es que me recordó que cuando tenía 10 tiernos añitos tuve un sueño que me dejo impresionadisimo. Feo y mal pedo. Mal, mal pedo. Aunque con mensaje bonito igual. De hecho este sueño pertenece a una serie de sueños donde mi mamiringa aparece, lo cual no se si sea que de mas miedo o que jojo.

Aquel día nos habían pedido ir a la escuela, todos los niños llegaban acompañados de sus padres, con mochilas y uniformes, con el lunch y con la flojera habitual que ir a la escuela implicaba. Lo raro no era únicamente que nos hicieran ir en domingo, ni que ese día nos hubieran anunciado que debían aplicarnos unos examenes especiales. Lo raro era lo silencioso que estaban los padres.

Yo como todas las mañanas fui solo a la escuela, y mientras mis compañeros se quejaban de lo malo que era que fueramos a la escuela en domingo, y peor con examen inesperado, yo no podía dejar de ver el raro comportamiento de los padres. Eran tan frios. Uno de los niños lloraba no querer quedarse en la escuela, le decía a su mamá que era mala y que no se valía. La señora ni siquiera respingó lo levanto de un brazo y lo entregó a un maestro que de inmediato lo llevo al aula.

Estamos en el aula, y platico con Alfredo, es uno de los niños con los que mejor me llevo. Al parecer otro de nuestros amigos, Ray, no vino. El ambiente empieza a ponerse bullicioso cuando la maestra entra, nuestra maestra siempre ha sido muy sonriente y muy simpatica, hoy simplemente se ve seria. Quizá tampoco le agrade la idea de ir a la escuela en domingo, digo, tampoco es como que los maestros lo disfruten. Nos saluda y nos pide que nos sentemos y que saquemos nuestros lapices. Un señor al que nunca habiamos visto entra por la puerta y entrega un paquete de hojas a la maestra. Empiezan a repartir niño por niño la prueba, al parecer tres hojas, preguntas de opción multiple. Cuando el señor pasa junto a mi, noto que tiene en su brazo una protuberancia, se parece mucho a los liquenes que recien vimos en clases, pero son parte de su piel, aunque un poco azulados. El examen no es acerca de nada que hayamos estudiado, nos preguntan acerca de nuestras costumbres. Es raro.

Pasa un rato y estoy por terminar la prueba, pero no se que hacer todo está tan raro, los adultos están tan raros. La maestra se pasea entre nosotros y noto que ella también tiene esos liquenes en la piel. Empiezo a hacerme una idea de lo que sucede cuando la directora entra y veo en su cara esas mismas protuberancias, no puede ser ninguna casualidad. Me paso diez minutos pensando que hacer, si debo pedir permiso para salir, si debo correr, si debo... entonces llega mi mamá, está ahi, en la puerta y pide hablar con la maestra, hablan en voz baja pero sin expresión. La maestra me pide que salga, que vaya con mi mamá. La abrazo y ella no me devuelve el abrazo, entonces lo noto, sus brazos tienen esas protuberancias también ella es uno de ellos.

Salimos de la escuela y caminamos unas cuadras, entonces me lo dice, me confirma que todo está mal, que algo terrible ha pasado, que le sucede a ella también, algo esta tomando control de ella y no puede hacer mucho al respecto. Sin embargo me ha sacado de la escuela, me pide que corra, que huya, que no vaya hacia la casa, que ahi me encontraran, me da un abrazo y se despide, que la próxima vez que la vea debo correr...

2 comentarios:

Caissa dijo...

Tienes sueños raros O_ó y si somos dos personas que tenemos el blog xD nomas de gusto lo compartimos, jajaja sucubi? orale gracias por comentar, ya deja de fumar eso! jajaja na los niños siempre tienen sueños raros, y casi siempre en las escuelas.

Yanosoy dijo...

Bueno yo no he dejado de tener sueños raros jeje... digamos que es mi talento no deseado.