21 nov 2007

No me molesta que todo el mundo ande diciendo que andamos

Lo que me molesta es que te ofenda, y de pasada que no sea cierto.

Pinche gente tan metiche, lo chistoso es que ya ni se lo preguntan, ya es mas la curiosidad de quien le anda dando a quien. Y van y te lo preguntan a ti, ¿y porque no a mi? A que chingado le temen, porque chingado andar picando nuestra amistad. Solo porque no salgo ni convivo con ellos, porque no me caen del todo bien?

Supongo que es la clase de cosas que hace que una persona se vuelva loca y vaya con un arma al trabajo a matar a todos los idiotas que trabajan con uno. Yo creo que me limitaré a hacerles la vida imposible.

Lo peor es que por lo menos por un lado tienen razón, a mi me gustaria que lo fueramos, en estos dias con nadie me siento tan comodo como contigo, pero eres de esas cosas que nunca voy a tener. Solo espero que esa clase de cosas que se dicen no me hagan perder tu amistad, te quiero tanto, menso.

10 nov 2007

Abrazos inesperados

Hoy fui a comprar una prenda de ropa, llegue a la tienda y tras bajarme del Atos Perverso saliendo por la puerta principal veo a un excompañero de trabajo que se ha convertido en cliente, recuerdo que cuando lo conocí lo veia tan niño, y ahora en su nuevo trabajo lo veo un tanto más adulto. Casado y con una hija.

Decía que me lo encuentro en la puerta, llevaba unas carpetas y me sonrio como siempre al verme, le ofrecí la mano en tono de choque/saludo, y cuando tuvo mi mano me jaló hacia el y me abrazo; no piensen mucho, ese abrazo fácil y social que es fácil de lograr jalando al otro wey hacia ti. Pero debi decir que de entrada me sorprendió mucho, yo creo que nunca me había saludado así este tipo, y es que creo que mucho fue porque no estabamos en mi oficina. La reacción posterior fue sonreir y sentirme bien.

Ojalá que se hiciera costumbre.

8 nov 2007

De las líneas.

Hay hábitos a los que solo se les deja descansar. Al menos la sensación constante me da otra cosa en que pensar. O disminuye mi habilidad para pensar? que chingados se.

7 nov 2007

Las intermitencias de la muerte

Nuestra relación con la vida se podría calificar de dependiente, la cosa es sin duda adictiva. Ni siquiera es una cuestión consciente, es más bien algo que se da de forma desidiosa, como si no tuvieramos otra opción que consumir todos los días grandes cantidades de oxigeno, a bocanadas, como si la cosa más común.

¿Acaso nos olvidamos que lo nuestro es morir?

Dicen que morir es irse por el camino fácil. ¿Y si la cosa es más bien, como dicen, al reves? Qué pasa si seguir viviendo es más bien una cuestión de falta decisión, de no querer poner manos en el asunto y en vez dejar que las cosas transcurran como los días dictan. Hacernos pendejos y decir que mejor mañana, que hoy no porque no es un buen día para eso.

Y es que morir no es cosa fácil, hay quien dice que hay que llegar con cita previa, que todo está orquestado y predispuesto, que hacerlo a la prisa y cuando no es el tiempo es jugar con cuestiones divinas. Yo creo más bien que el problema está en no querer pelear contra la programación, el instinto de preservación es fuerte y el cabrón muerde que da gusto. O quizá la cosa es más bien sobrepasar los miedos primarios; como fuere, dar el primer paso nunca es fácil, y tampoco diga que después de eso todo sea miel sobre hojuelas, solo digo que o se hace lo uno o se hace lo otro, no se vale ser zomby... ahora solo falta, que me entre la idea en la cabeza. Suerte con eso.

5 nov 2007

De luchas sin sentido, de batallas perdidas

Al día de hoy, cada que veo una película donde los protagonistas están enamorados y se lo demuestran como va, me acuerdo de ti. Peor aún, cuando veo una película donde la lucha del personaje principal es por conservar el amor de esa otra persona, o más aún, por preservar su vida; es en esos momentos cuando me pregunte si pude haber hecho más, cuando me pregunto si no me rendí muy pronto.

Dicen por ahi que no hay peor lucha que la que no se hace, pero en el momento en que tu dijiste no más, yo decidí respetarlo, mi parte lógica dice que no pude haber tenido mayor acierto que eso, insistir en conservar lo que tuvimos pudo haber causado que lo que tenemos hoy no existiera.

Sin embargo esa otra parte de mi, piensa que debí haber pateado y gritado, que debí haber dado hasta el último gramo de energía en tratar, al menos tratar, que no te fueras, que no se apagara la llama. Y es que hasta el último día el amor y mi calor por ti aumentaban, a pesar de ti. Luchar, solo un poco más, aunque fuera en vano. "¡Mamadas!" me respondo a mi mismo en forma de regaño, la verdad es que no hubiera servido de nada, la verdad es que tu sabías lo que no querías.

Pero si por un momento mi opinón importara... te diría que ojalá nunca te hubieras ido.