6 jun 2005

A lo mejor con helado

Va uno conduciendo a 100 km/h en una carretera cuando de repente de la nada nos encontramos con un bache. Un pinche bache emocional.

Está lloviendo y el bache cuasiposo me ha hecho perder el control. El agua se filtra a pesar de no haber ninguna cavidad.

Puto bache, Puta carretera.

Como novedad ahora no puedo mantenerme despierto, Me siento cansado y solo quiero dormir. Las noches de insomnio se han ido para ser reemplazados por días de poca lucidez. Días sin brillo, opacos como malos sueños, estando en ese momento entre lo dormido y lo despierto, deseando siempre llegar a casa y fallecer o por lo menos dormir. Hoy me siento como la chica de The rules of atraction, con la cara marcada, enamorada de
James Van Der Beek. Imposibilitada para hacer algo al respecto de manera directa, por ser ella misma. Marcada. Hoy quisiera escribir notas en papel morado, con tinta plateada y brillantina. Hoy quisiera una tina y velas. Los petalos de rosa salen sobrando.

Me siento cansado.

Pinche bache emocional.

2 comentarios:

El Mareo dijo...

Más sobre baches en mi blog.


Tú lo has dicho, chavo. Es un bache, no big deal. Saca la llanta de refacción y llega hasta la estación de servicio. Sí-se-puede, sí-se-puede.

Silencio dijo...

Pues lo bueno del bache es que no es un precipicio emocional...

No se uno se acostumbra a estar acá abajo, todo quieto y cualquier persona conocida tira su basura aqui y me cae en la cabeza...

La ventaja, puedo ver una película cuantas veces quiera... en mi camita, solo y tomar una copa de vino con queso