Me gustaría decir que me conocen como El Peregrino, pero la realidad es que nadie sabe de mi existencia. Vivo viajando entre mundos, dimensiones distintas, creadas por las poderosas mentes de los hombres. Aparatos tecnológicos y magía son mis herramientas, soy invisible y la mayoría de las veces intangible a la interacción de las criaturas que habitan estos mundos. Mi misión es obervar, siempre observar una historia.
Entro a un nuevo mundo, la sensación como siempre es un poco nauseabunda, como siempre debo encontrar a los actantes de esta historia, pero... debo confesar que como otras veces esta resultará dificil. Estoy una llanura, en una dirección, a la distancia, veo naves, barcos negros en la playa. Hacia el otro lado, una ciudad, una enorme ciudad. En la llanura, peleando, matando, derramando sangre, soldados. Uno de mis aparatos mágicos me dice que hablan una especie de griego antiguo. De repente aparece de la nada un lancero, habla con otro y ... un momento algo esta fuera de sitio.
Minutos después de observar a este hombre descubro que pasa, su aura era extraña, era una combinación del aura de un actante y un simple soldado. Lo raro era que más que un cambio de forma o camuflaje, lo que sucedia era como si este hombre hubiera tomado no solo la forma, sino la existencia misma del soldado.
Hockenberry es su nombre, y mientras descubro su nombre la cosa más sorprendente sucede... No, es una exageración, con seguridad he visto cosas mas sorprendentes. Pero en la llanura de este sitio, este Ilion veo soldados legendarios, soldados de otra historia, Aquiles, Héctor, Agamenón... y aún más sorprendente ¡Dioses! Dioses griegos reales Apolo, Ares y Afrodita...
Los dioses intervienen en la batalla, interactúan con los humanos ¿es esto la Iliada?
( Pensado mientras leia Ilion El Asedio e Ilion: La rebelión de Dan Simmons )
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