ka-tet: The term "ka-tet" is used for a group of people who are deeply bonded to each other through ka
ka: Podría entenderse como el destino, pero mas que el destino... la fuerza que mueve al universo... la rueda que no deja de moverse.
Leia la Torre Oscura y estaba en una parte donde Roland llevaba a cabo una especie de ceremonia con su ka-tet, donde compartían el agua, y les decía quererlos, esto es, justo antes de una batalla donde el ka-tet se rompería (ka-shume), es decir alguno(s) de ellos podría morir. Entonces deje de leer y antes de dormí me dije a mi mismo que sería bueno tener un Dinh que pudiera guiarme en ciertos casos.
El sueño:
Entraba por la puerta, sabía que a partir de ahí solo tres de nosotros podriamos avanzar, alguna especie de restricción (llamale mágica si a bien tienes) en el arco de la misma. El lugar, era una especie de tumba enterrada, una suerte de escenario donde uno podría ubicar fácilmente a Lara Croft. Aunque en realidad no era una tumba, era una entrada, a un mundo subterraneo (era mucho más que eso).
El piso estaba lleno de polvo y de trozos de roca, parecía que nadie había entrado desde hacia años, desde lo que nos habían contado. Arthur, nuestro Dinh, entró primero. El era, por supuesto, el más experimentado de todos nosotros. Ya me encontraba dentro de la sala de la puerta cuando, Jason empezaba a cruzar el arco para seguirnos.
Todos llevabamos dos pistolas en unas "sobaqueras", y unas pequeñas mochilas diseñadas especificamente para el equipo y municiones que debíamos llevar (además de una dotación de raciones de comida y agua). La razón por la que Arthur nos había elegido por encima de los demás miembros del grupo era porque teniamos las habilidades especiales necesarias para llevar a cabo el trabajo.

Arthur dio un rodeo por toda la sala mientras yo me acercaba a la trampilla por la que debíamos bajar, la trampilla estaba cerrada, por una loza del mismo material del que estaba ello todo el lugar. Jason me ayudo a abrirla y una vez abierta me sorprendí al ver que la trampilla estaba llena de agua hasta el tope. Se suponía que por ahi entrariamos a un complejo mundo subterraneo, lleno de seres vivientes, animales y vegetales, todo un paisaje por observar... pero se había convertido en una especie de sisterna y el agua se veía muy turbia. Habiamos llegado tan lejos y los planes se habían aguado, literalmente. Saqué de la mochila una pequeña copa plateada, de un lado tenia la imagen de una cruz y del otro lado unas runas. La sumergí lo suficiente en el agua para que quedara un poco del líquido contenido en ella, dije unas cuantas palabras, pero nada pasó... se veia igual de turbia.
De repente tuve una idea voltee a ver rápidamente hacía uno de los que permanecían fuera de la sala de la puerta, pensaba en pedirle algo... pero apenas verle y pensar en lo que necesitaba el tipo se fue hacía atras, como si hubiera recibido un empujon físico, el problema es que yo no había proyectado el pensamiento tan fuerte... mientras se levantaba un hilillo de sangre caia de su nariz, no pensaba pedir disculpas.
Lo que había pedido era una esfera de bendición. Me la lanzaron y la recibí con una mano, la puse entre mis dos manos, con las palmas abiertas, y la frote un poco, dije unas cuantas palabras y la solté... la esfera siguió brillando mientras se hundía, pero nada cambió en lo turbio del agua.
Arthur seguía dando vueltas alrededor de la sala, observandome con el rabillo del ojo, sabía que empezaba a desesperarme a pesar de que estaba cubriendo mi frustración.
- Tal vez no se suponga que debamos entrar por el mismo sitio- dijo después de permitirme cinco minutos de concentración, nunca aparto la mirada de la pared que examinaba.

Estiré la mano hacía arriba y alcance la vara que salia de la mochila, estaba envuelta en un tejido acolchado, la desenvolví de manera un tanto ceremoniosa y la sostuve con una mano, apunte hacia la puerta y tras decir unas cuantas palabras la punta de la vara se iluminó. Hize un recorrido partiendo desde la puerta, y al llegar hasta el sitio donde estaba de pie Arthur, algo resaltó con la luz que emitia...
continua...
4 comentarios:
Yo soy Geek!
Sì, sì, de posts tan buenos como èste.
Me encantò, yo ya leì la Torre Oscura y està divertidìsimo... deberìa dar miedo y con los pinches perros callejeros y los estornudos del fantasma de la oficina a altas horas de la madrugada, por que alguien estornuda y no soy yo... pero no, me da mucha risa.
De hecho. Tampoco es que sea cómica, para libros de risa ahi esta Carlos Cuauhtemoc Sanchez, digo Gracias. Pero si suele sacarte muchas sonrisas y algunas risas, resalta muchas caracteristicas humanas, pero sobre todo tiene mucho humor negro. El destino en si se rie del ka-tet de Roland.
Pensandolo bien ningún libro de Sai King me ha dado miedo, lo que me estremece son las descripciones, y sin duda lo que he sentido con muchas de ellas es el vertigo que uno sentiría estando en ciertas situaciones, o la sorpresa, o [inserte aque la emoción (?)], pero miedo asi del bueno... tal vez la parte de dreamcatcher donde el bicho en el excusado... terrible. Tal vez la del mono que aplaude... bueno corrijo, solo algunos dan miedo del buenas.
Nono, ¿por qué todos en el sueño tienen nombres así?
Yo quiero un personaje que se llame Ludovico, María de los Consuelos o Juan Camaney.
Lee esto tres veces y luego ve a dormir.
Ahh, tengo la peor suerte... a mí me tocó ser geek cuando todavía no era cool ser geek, y gay cuando todavía no era chic ser gay... :-/
Mi sueño dorado es formar un Geek Gay Club y dialogar acerca la metrosexualidad de Batman... (se vale soñar)
Yo no he leído la Torre Oscura, cuéntame cómo está?
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