11 ago 2006

El momento de mi vida según la Oreja de Van Gogh

Y es que estoy seguro que no soy el único que ha sentido que en algún momento de su vida una canción se le ajusta como un guante a una mano. Siempre he tenido cierta predilección por algunas agrupaciones y artistas españoles, supongo que es un poco el acento, pero tal vez tambien el estilo, y en los casos de algunos la magia. Como Mecano, por ejemplo. Y hablando de algunos de tiempos más pa'ca, la Oreja de Van Gogh. Antes de continuar, querido lector, le debo advertir que esta lectura no es apta para los que detestan las cosas cursis, este post, además de largo, es requetecursi, y claro, no se escapa de la tónica de los últimos días en este blog, pero espero más bien, que implique un cierre de lo que ha sido hasta ahora, y me permita pasar a algo más, o por lo menos dejar de importunar.

(Rosas)

Escapando una noche de un bostezo de sol,

Impediste que te diera un beso,

Con lo baratos que salen mi amor,

Que te cuesta callarme con uno de esos


Pasaron seis meses y me dijiste adiós,

Un placer coincidir en esta vida,

Ahí me quede en una mano el corazón,

Y en la otra excusas que ni tu entendías.


Al escribir estas líneas, no puedo evitar recordar como comenzó nuestra historia, que fue un poco breve, pero las he conocido más efímeras. Aún recuerdo como desde el justo momento en que te conocí decidí arriesgarme, y a la primera oportunidad, planté un ligero beso en tus labios, eso, y el abrazo que nos dimos, me bastó para sentirme realmente vivo de nuevo, y dejar de ser uno más de esos que viven por vivir.

Al poco tiempo de estar saliendo, y es que aún recuerdo que callado eras, de las primeras cosas que preguntaste con verdadera seriedad fue si no íbamos muy rápido, y muy bien recuerdo haberte respondido que yo creía en aprovechar las oportunidades, en disfrutar lo poco bueno que la vida nos brinda, porque después de todo, la vida es un clic, apenas el flash de una foto… tan fugaz.

Y así, tú fuiste el que dio pie a todo lo demás, tu seguiste con los besos, tu empezaste con los “te quiero”, y más aún, tu dijiste el primer “te amo”. Parte del secreto es que en realidad yo pensaba no tomármelo tan en serio, no quería que (como la vez anterior a la que te conocí) alguien rompiera mi corazón, dejándolo caer de lo más alto. Pero finalmente cedí, finalmente di mi brazo a torcer y me permití amarte. Creo que está un poco sobrado recordar, la vez que me pediste que fuéramos novios, y que al responderte que sí, me dijiste que sería oficial hasta que nos diéramos un beso. Pasaron muchos días, por cuestiones geográficas, para que eso sucediera, pero sucedió.

Nos hicimos novios, de manera oficial… bueno, tan oficial como pueda ser el amor, pero no me dejes desviarme del tema, todo esto fue un 25 de diciembre, día en el que conocí a tu hermanita. Bebimos un café, y me despedí de ti, con el ansía de verte ya de nuevo. Eso no sucedió hasta el 1 de Enero, cuando fui a por ti, para que pasaras el resto de la noche, y el día que venía conmigo, pues mi cumpleaños sería un día después, y quería festejar contigo.


“Te ves diferente, guapo, contento, radiante, feliz”, cosas así decían los y las amigas, y cuando les contaba La Noticia, bueno, ellos entendían y simplemente asentían, o hacían toda una algarabía al respecto, para compartir mi felicidad. Algunos de ellos, los más allegados ansiaban conocer al hombre que me hacía feliz.


El tiempo paso, tuvimos altas y bajas, y entonces llegó el tiempo cuando te volvías callado de nuevo, y la nuestra, como toda buena historia llego a su fin. Tal vez lo que me preocupa es que lo que venga sea como dice otra canción de la Oreja de Van Gogh:

(cuantos cuentos cuento)

Los años que pasan me pesan,

me pesa en el alma y la ponen a tus pies

Si al besarme me diste la vida

al marcharte llevaste mi ser

Yo pase tanto tiempo intentando fingir

ser mas tonta olvidando el ayer

Que el amor de mi vida es un pacto

el me quiere y yo le trato bien

Pero a veces me descubre ordenando veinte veces

los libros, las copas, las cartas, la alcoba

y sospecha con miedo qué está en esta estrofa

Y no sabe cuantos cuentos cuento por disimular

(por disimular)

Y es que si yo te recuerdo me paso las horas cantando,

mi vida sucede y los días le ceden el paso

a la voz castigada sin voto desde hace ya años

de mi corazón cansado de gritar.

Si bien dije el día en que tu llegaste

hoy me gasto la boca en pedirme perdón

por las veces que intento besarte

mientras beso a quien es hoy mi amor


Según yo el amor por alguien en realidad no desparece, solo pierde intensidad. Que baste con decir, que siempre te voy a querer, como amigo, o como el amante que siempre recordaré como el que pensé que podría ser la razón del resto de mi vida, porque tú, me hiciste vivir, aunque solo fuera por seis meses. Para tu bien o mal, eres y serás requerido para todos los momentos felices o tristes, significativos o rutinarios de mi vida, te necesito ahí, como a los demás. Y tal vez...

No me quito el vicio de esperarte en casa
apoyando mi cabeza en el cristal
y cuando empaño de un suspiro la ventana
dibujo un tres en raya, que vuelvo a empatar

Si algún día nos cruzamos
no respondas ni hagas caso a los subtítulos

que bajo mi sonrisa sabes ver
yo te diré que voy tirando
negaré que estoy llorando
fingiré que el tiempo todo lo curó

Y en realidad nunca te olvido

fuiste mi único camino

y tu sonrisa un buen motivo

para ser alguien mejor

Y aunque te cuenten que me vieron

de princesa en algún cuento

no hace falta que te diga

que tan sólo cuentos son

Este capítulo de nuestra vida, ha terminado

Adios, amor.

Hola, amigo.



3 comentarios:

Malakatonche dijo...

Acabo de regresar al blogoverso y vi su solicitú.

Pase los datos de la rola para que le mande su tutorial-propuesta.

Aída dijo...

tengo hartas ganas de darte un put#$#zo
y es que ya te he invitado a fiestas, te he dicho q debes despabilarte....

aggtthh

hugo dijo...

toda referencia a una rosa en una cancion me lleva a la cancion de las rosas en el mar, de quien sabe quien. nunca mas pude imaginar a las pobres flores fuera del mar, tranquilas en el campo o en un florero normal. no, flotando a la deriva, marchitandose, acaloradas, sedientas, incongruentes.

saludos