No se que fue. A lo mejor porque estaba muy cansado. Tal vez porque mi invitación al cine fue rechazada por B. Podría ser porqué había una niña que gustosamente hubiera perdido sus boletos para quedarse a platicar conmigo. Podría tener que ver que me dormí como siete veces durante la película. Simplemente pudo ser que no me gusta ir solo al cine.
No se que fue, en realidad, pero la película del Fantoche de la Opera me pareció… este… no encuentro un calificativo. Aburrida, monótona, sin chiste, plana, sin drama real. Al principio me emocionó tanto, claro hasta que el Fantoche apareció, entonces la película se volvió… sedante.
Por otro lado las personas sentadas en mi fila (por otro lado porque estabamos sentados en lados opuestos de la fila… no, que mamón me estoy volviendo) consideraban muy chistoso el hecho de que en vez de hablar, los actores cantaran. Chetumaleños, tenían que ser.
Entro otros sucesos empiezo a odiar que los de la taquilla me pregunten últimamente “2 boletos” cuando llego y digo “me das un boleto para
Como sea, próximamente me conseguiré una novia, aunque sea inflable, para así no ir solito, me pueden violar (haz changuitos, que se me cumpla, que se me cumpla).
¡¡No esperen… ya se que fue lo que hizo que no me gustara!! La dirigió… claro… anticristo… arpía infernal… rata de dos patas, escoria de la vida, Joel Schumacher. Si, aquel que destrozó a Barman.
Por cierto... el vizconde sale en angeles en America... ahi se veia menos gay... y mas mormón
Quiero el disco de Alex Sintek. El primero de Cox. El de moenia. El DVD de David Bowie. Quiero.
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