¿Alguien recuerda como sonaban las garras del guante de Freddy Krueguer?
Yo si lo recuerdo. De hecho hoy por la mañana ese sonido lleno mis oidos de terror mientras hacía algo ya tan cotidiano. El corazón me empezó a latir más rápido y sentí una urgente necesidad de agua.
Estaba ráspando la parte izquierda frontal del carro al dar una vuelta muy cerrada para salir del garage.
El plastico rayado. La pintura rayada. Me sentí muy pendejo.
1 comentario:
Yo cuido al Atos perverso. Pero es que un ñor parado a media calle y media docena de chamakos impedían mi concentración.
Además las voces... las voces
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