11 abr 2005

Un video juego, una película y un adrenaline shot. Para llevar.

Recien me habían avisado que en blockbuster habían llegado videojuegos y que posiblemente estaría que el que yo quería. Era ya la hora apropiada de guardar el Atos Perverso así que decidí dar una vuelta bastante lejana hasta block para después meterlo a dormir. Las calles, ellas muy tránquilas, con pocos autos y menos peatones. Llegué y me estacione sin ningún problema, entre y revisé la vitrina donde regularmente están, pero no vi nada nuevo en realidad. Engaño y descepción, pensé.

Sin embargo, ya estando ahí decidí checar que había de nuevo y aún no llega la que no pude ver en el cine: El ojo. Seguí revisando y vi que en los estrenos del mes estaba una mexicana, decidí rentarla. Le pregunté al pitufo en turno donde estaba y en un tono muy servil me lo indicó. Salí muy contento con película en mano y se me hizo buena idea ir al boulevard (of broken dreams dijo una vocecilla en mi mente). "Solo una vuelta" me dije. Di las vueltas necesarias y ya estaba encaminado, en menos de 7 minutos ya estaba tomando la glorieta de... no recuerdo como se llama.
Llegué a los que son conocidos como "primer estacionamiento" y "segundo estacionamiento" (aunque en realidad vienen siendo tercero y cuarto según yo), y me seguí hasta el parque del renacimiento.

Pasé de regreso por los mismos lugares y de repente me di cuenta que había un Meriva empecinado en pasar a toda la filita de autos que iban a 30km/h, ya casi en la glorieta lo logró y paso al contingente. La velocidad y la estupidez son contagiosas. Cuando me di cuenta ya estaba detrás de él y de hecho ya me había pasado mi vuelta para regresar a casa, lo pasé y entonces uno de esos conductores que no entiende el concepto de carretera de dos carriles me hizo bajar la velocidad, era una camioneta. Claro que la maravilla del boulevard son en si sus curvas, y de repente el tipo se dio cuenta que tenia detrás de el dos autos dispuestos a rebasarlo cada uno por un lado, su desición no me favoreció. El Meriva inmediatamente lo rebasó y yo me fui detrás de él, me saco buena ventaja pero por lo poco que había visto de como conducía sabía donde le sacaría ventaja de nuevo. Llegamos a la glorieta de la fuente de los manatíes. Y fue ahí donde lo rebasé y decidí mejor tomar para mi casa, el Meriva parecía que seguiría hacia la UQRoo pues no estaba girando lo suficiente.

Me iba contento cuando me doy cuenta que siempre si dio vuelta, me alcanzó y ahi estabamos en las curvas que están en laparte de CETMAR conduciendo a una velocidad apenas por arriba de lo normal. Apenas 100% arriba de lo normal. Uno junto al otro y siguiendo la curveada acera tanto como podíamos, esa fue definitivamente la mejor parte.
Esos que no conocen el concepto de carriles en realidad son muy molestos. Y son muchos. Ahora un Tsuru aparentaba que iba a complicarnos la conducción, cuando de repente yo recorde que algo anda mal con mis frenos, bajé la velocidad y deje que el otro pasara.

Debo decir que yo en las circunstancias del otro conductor dificilmente habría podido hacer lo que el hizo, en su auto iban cinco personas incluyéndolo a él. Todos aparentaban ser varones de entre 18 y 21 años. Yo solo conduzco así cuando estoy solo. Como sea al final, como buen perdedor, les dedique una sonrisa y ahora si, tome camino hacia mi casa, de bastante buen humor además.


2 comentarios:

Yanosoy dijo...

Slaudos a ti también. Sean lo que sean

Para mi no es ganar, es la velocidad, lo único a lo que no le tengo miedo que puede considerarse extremo.

Las alturas, los animales, el agua y demás me aterra. La velocidad me encanta.

Yanosoy dijo...

no entende Annie... explain me.