¿De nuevo llego tarde?
Me gustas completito, tengo que confesarlo. Nomás al saludarte me da el mal del amor, me brotan los deseos, me tiembla todo el cuerpo, y lo que estoy pensando no se puede decir. Me gustas para todo, con todos los excesos, nomás de imaginarme, se me enchina la piel. Que imágenes tan bellas me cruzan por la mente, y me estorba la gente, verdad de Dios que sí. Lástima que seas ajeno…
Lástima que seas ajeno, porque al mismo cielo, yo te haría subir.
Lástima que no te tenga.
Gracias Don Chente.