10 ene 2005

El producto del insomnio

Me pongo a escribir esto porque no puedo dormir (¿y la noticia es?). Es realmente desesperante escuchar el silencio, o como se le pueda llamar a ese zumbido que escuchas cuando no puedes dormir, un zumbido que viene de todas direcciones y de ningún lugar. La mente no deja de darle vueltas a asuntos no terminados, se cuestionan viejas y nuevas decisiones, se trata de visualizar el futuro y un buen de cosas más, pero sobre todo se fantasea mucho, en mi caso tal vez demasiado.

Fantasear es maravilloso, hasta que dejas de hacerlo y recuerdas que es sólo eso: Fantasía. Desde muy pequeño pasaba mucho de mi tiempo fantaseando, completamente absorto de lo que sucedía a mí alrededor, en mi propio universo, tomando elementos de la realidad pero del modo que yo quería. En aquel entonces sueños de niño que después se convirtieron en sueños de adolescente. Lo hago hasta el día de hoy, porque esa es la parte realmente buena de mi mismo, la que se atreve a soñar, con cosas imposibles, por supuesto, pero que por un momento ven más allá del futuro inminente.


A veces pienso que mi imaginación se ha agotado, porque me encuentro pensando nada, o peor aún, pensando en lo malo de la realidad. Hay quienes dices que no puedes vivir una vida estando siempre ausente de la realidad. Yo en mi manera muy particular de pensar creo que en ocasiones es mejor estar ausente de la realidad, para poder tener una vida, irreal tal vez, pero la vida que queremos tener. He llegado muchas veces a la conclusión de que por eso hay gente que recurre a drogas, para zafarse por un pequeño instante de la indeseable realidad, sin hacerlo de manera definitiva. Necesito mejorar mi hábito de sueño y tener menos insomnio. ¿Quién dijo algo de cápsulas de valeriana or something? I need to check Tamara’s blog. ¿Eso lo dije lo pensé o lo escribí?

Después de tanto estar escribiendo no se si lo subiré en realidad o no al blog, porque no tengo internet at home, extraño en un país de primer mundo como México, pero es la realidad. Así que estás leyendo esto es porque me tomé la molestia de guardarlo, llevar el archivo hacía un lugar con la suficiente civilización para tener Internet y postearlo en la blogosfera.
Tal vez absentha.

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